Archive for marzo, 2013

marzo 15, 2013

Con Clara en Berlín

Ibero

6 de febrero de 2013

Me encontré con Clara en la biblioteca del Instituto Iberoamericano. Antes había vagado por las librerías, buscando algo de material, y por la zona de Postdamer Platz, sacando fotos. Cuando entré en la Ibero, vi a alguien que sacaba sus cosas del locker y enseguida me di cuenta de que era Clara. Como era mediodía, salimos de la Ibero y nos fuimos rápido para la Mensa, el comedor universitario de un centro de estudios sociológicos que quedaba pasando la Nueva Galería Nacional. Enseguida me sentí a gusto con ella. Recordé los meses que pasé en Leipzig, comiendo casi todos los mediodías en la Mensa de la Universidad: la fila, la gente, los menúes raros, y el grito de feierabend! hacia el final del almuerzo. El menú para ambas fue el típico alemán, redundante y obvio: salchichas con chucrut.

La conversación con Clara fue fluida desde el principio. Me contó con mucha pasión acerca de su trabajo en Alemania, de cómo había llegado hasta allá y por qué le interesaba aquel país. Me contó que hacía casi 3 años que vivía en Alemania, ya que había pedido una beca para hacer su doctorado completo allá. Su lugar de base era Rostock, pero hacía visitas periódicas a Berlín. Le pedí que me contara brevemente acerca del tema de su tesis doctoral: la recepción de la filosofía Alemana en el primer peronismo -con Heidegger como figura fundamental- y la interpretación de esas ideas en el ámbito cultural y político de la Argentina del ’46. También me contó sobre la llegada de filósofos alemanes a Argentina y la mirada que ellos tenían sobre nuestro país. Clara gesticulaba y hablaba con mucha fuerza sobre su especialidad. En  aquel entonces, Argentina, como país, buscaba posicionarse en el centro de la escena y no en la periferia. Cuando Alemania estaba desgarrada por la posguerra, Argentina vivía un momento próspero a nivel político, económico y cultural. ‘Cómo viajan las ideas, me dijo, ‘eso me interesa, cómo se interpretan’. También habló sobre la generación que hoy está escribiendo desde otro lugar, dejando un poco atrás a los opinólogos de la historia. Esta experiencia en Alemania le había dado la posibilidad de formar parte de aquel grupo, gracias a la posibilidad que había tenido de visitar tanto los archivos alemanes como los argentinos. También habló de lo precario del sistema de archivos en la Argentina y de lo difícil que muchas veces se tornaba todo debido al descuido y el caos. Habló con ímpetu de sus filósofos favorito, Carlos Astrada, filósofo argentino que vino a Alemania en los años veinte a estudiar filosofía en la ciudad de Friburgo. También mencionó a Heidegger en relación a la cabaña que tenía el filósofo en las afueras de la ciudad. Ella misma estando en Friburgo visitó ambas casas. Una serie de sucesos afortunados la hicieron llegar a la casa donde se había alojado Astrada y conocer a la descendencia de Heidegger en la casilla del filósofo. En ese punto el relato llegó a su punto más alto. Clara describió los encuentros con los familiares de Heidegger como ‘mágicos’.
La acompañó en todo ese viaje, una hoja de roble que su padre le había pedido le trajera de la Selva Negra.

Terminamos el almuerzo y volvimos caminando a la Ibero. Me dijo que quería terminar su tesis en Alemania y publicarla. Le hice unas fotos junto al monumento de Bolivar, después entramos. Me llevó hasta el lugar donde trabajaba rodeada de libros y equipada con una computadora. Luego me acompañó hasta la puerta y nos despedimos con un fuerte abrazo. Volveríamos a encontrarnos en Rostock.

marzo 14, 2013

Mar

Monje a orillas del mar/ Mönch am Meer

Caspar David Friedrich - Mönch am Meer

“Herrlich ist es, in einer unendlichen Einsamkeit am Meeresufer unter trübem Himmel auf eine unbegrenzte Wasserwüste hinauszuschauen. Dazu gehört gleichwohl, daß man dahin gegangen sei, daß man zurück muß, daß man hinüber möchte, daß man es nicht kann, daß man alles zum Leben vermißt und die Stimme des Lebens dennoch im Rauschen der Flut, im Wehen der Luft, im Ziehen der Wolken, in dem einsamen Geschrei der Vögel vernimmt.”

Heinrich von Kleist

Kleist, Brentano, Arnim Verschiedene Empfindungen vor einer Seelandschaft

Caspar David Friedrich Der Mönch am Meer 1809 (Öl auf Leinwand, 110 x 171,5 cm, Nationalgalerie Berlin)

marzo 13, 2013

Clara

Clara en la Ibero

Clara es socióloga, y es de La Plata.
Fue la primera becaria que entrevisté y fotografié en Berlín.

Este es un extracto de 5 min de la entrevista que le hice.
Es la primera pregunta de una serie de 6.

¿Qué viniste a buscar a Alemania y que es importante para vos de este viaje?

Es la pregunta más difícil de responder…son varias cosas; este es un tercer viaje a Alemania para mi, y tiene que ver con una relación con Alemania que empieza desde muy chica. Mi papá vino a Investigar a Alemania cuando yo tenía 2 años, vino a trabajar un año en un proyecto y ese año nos mandaba cartas, regalos y un montón de cosas a mi y a mis 3 hermanas y a la quinta que estaba en camino. Alemania fue siempre durante la infancia el lugar donde estaba mi papá en un momento, y después un lugar desde donde venía gente. Vinieron un montón de alemanes durante los años 80 y 90 a mi casa en City Bell y nos traían regalos, nos mandaban cassettes, nosotras cantábamos las canciones que nos habían enseñado de esos cassettes en alemán. Mi papá vino bastante alemanizado, esos detalles de sacarse los zapatos cuando entraba a la casa, muchas cosas que trajo de la cultura alemana a la familia y Alemania siempre fue un lugar de esas fotos, de esa gente que venía, de esas canciones. Así que digamos que era una segunda cultura, además porque nosotras íbamos al Instituto Alemán de La Plata. Estudiábamos alemán y participábamos de todas las actividades del instituto. Así que cuando terminé el secundario me fui a trabajar a Alemania como aupairmädchen seis meses a una familia. Después me puse a estudiar sociología. Y así ese recuerdo de la infancia pasó a una cuestión más intelectual cuando empecé a leer filósofos alemanes. Y entonces pensaba, cómo podía ser que tantas figuras tan importantes, tantos pensadores tan increíbles, que a mi me fascinaron siempre como, la Escuela de Frankfurt, por ejemplo, como podía ser que un país que podía producir esos filósofos pudo producir el nacionalsocialismo. Esa fue la pregunta que me persiguió, ese país tan lindo en muchos aspectos, con esa naturaleza, con esos pensadores, con esos poetas, con esos artistas…siempre me persiguió esa pregunta que creo que la tiene mucha gente y la tienen los propios alemanes, ¿Cómo pudo suceder algo así?. Después me atrajo esta manera extrema de vivir el siglo XX.Alemania vivió una revolución en el siglo XIX, en el XX una revolución trunca, luenga una república de Weimar, se viene el nacionalsocialismo y después está dividida en dos, una parte socialista y una parte capitalista democrática, y ahora esta última Alemania que tenemos reunificada. Me parece un país en ese sentido que vivió el siglo XX intensamente…todos los regímenes políticos posibles. Al estudiar ciencias políticas, sociología, creo que Alemania es un lugar donde explota…no sólo porque acá hubo mucha producción, filosófica, política, sino además ocurrieron cosas y en esta tierra hay mucha historia.

¿Qué vine a buscar? son esas preguntas. Y es un poco extraño, porque uno estudia desde Argentina con mucha pasión la filosofía alemana, y justamente mi tema tiene que ver con eso, estudiar argentinos que se apasionaron como yo por la filosofía alemana. ¿Qué venían a buscar esos filósofos acá?, ¿Por qué se apasionaron tanto por la filosofía y por Alemania?. Ellos hicieron viajes también, y yo misma lo estoy haciendo, y estudiar acá para mi tiene una ventaja muy grande que es vivir las dos cosas, no me siento despegada de Argentina para nada. No es un inconveniente sino un plus estar acá para mi tema de trabajo. Mi tema de trabajo no es solamente un tema de trabajo para mi, es mi vida. Lo vivo con la pasión cotidiana.