Archive for ‘Interview’

noviembre 16, 2017

Con Lucía y Ale en Berlín

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¿Qué viniste a buscar a Alemania y qué es importante para vos de este viaje?

Ale: Varias cosas, creo que principalmente un desarrollo académico-profesional. Vine a buscar vivir en una sociedad diferente a la mía, yo soy Argentino, pero estuve un tiempo viviendo en Estados Unidos. Buscaba otro tipo de vida, cómo me podía encontrar es una sociedad que es diferente a las otras dos. También en el primer viaje a Alemania, fue donde empezamos la convivencia con Lucía. Todo esto mejoró mi impresión sobre mi mismo y sobre los demás.

Lucía: Vine a buscar un cambio de perspectiva, vivir en otro lugar haciendo lo que me gusta. Vivir lo cotidiano en otro lugar. Siempre pensé que podía aprender de una experiencia así, estar fuera, sin amigos, familia, sin los símbolos que entiendo y las estructuras que conozco. Sentía que esto me ayudaría a cambiar cuestiones de mi vida personal y profesional. Vivir en otro contexto y adaptarme.

¿Cómo se ve Argentina desde Alemania?

Ale: Se ve de distintas maneras. A veces tenés la impresión de que se ve que Argentina está mal…pero es un punto de vista al estar afuera. Muchas veces leo los diarios de Argentina y siento todo allá es más complicado, pero creo que es por la distancia, al no estar metido en la sociedad la lectura de los hechos cambia. De todas formas también creo que cuando estás viviendo afuera la percepción es que no es todo tan malo como sentís cuando estás allá. El hecho de vivir en otro país te permite ver esos problemas de otra forma, te das cuenta que esos problemas al final no son tan graves en sí. Que esos problemas tienen solución, no será fácil, pero la hay.

Lucía: Creo que desde acá Argentina se ve bien, se ve mejor que estando allá. Me fue posible detectar cuales son los problemas que creo tenemos que resolver para estar mejor. Desde mi perspectiva veo que son problemas de relaciones sociales, y creo que es muy posible cambiarlos, porque no son esenciales, no hacen a nuestra naturaleza y se pueden resolver modificando conductas. Creo que estando inmerso todo está mal, pero desde afuera se puede distinguir y son cosas resolubles.

¿Notás algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o a tu personalidad?

Ale: Creo que haber vivido tanto tiempo afuera de Argentina, me hizo ser mucho más abierto a diferentes actitudes, reacciones, o formas de entender las mismas cosas. Es algo muy de porteño decir: Las cosas son así. Y viviendo en otros lugares, te das cuenta que las cosas no son siempre como uno cree, y entendí que las cosas se pueden hacer de otra forma, a veces mejor, a veces peor, pero no hay un camino para seguir “ideal” o ” el que hay que seguir”. Haber vivido en diferentes sociedades me dio la posibilidad de ver que hay otras perspectivas y distintas formas de abordar el mismo problema. Me abrió la cabeza pensar en esto, en los diferentes caminos para resolver, para poder entender a la gente, para poder relacionarme con el otro.

Lucía: En lo personal sí, porque estar acá fue una suerte de independencia y de fortaleza. También estar con mi pareja, habernos casado, empezar una convivencia, fortalecer la relación es muy importante. Y a nivel profesional también, yo me fui apenas comencé el doctorado, y cuando llegué el trabajo tomó otra dimensión, le dí más importancia, me lo tomé más en serio.

¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

Ale: Sigo con las diferentes culturas…por mi trabajo estuve en Kirguistán. Kirguistán es un país con una cultura totalmente diferente a todas las que conocí. Gente tan diferente…no son occidentales, eso ya es totalmente contrario a nuestra cultura, son musulmanes, tuvieron un régimen soviético impuesto y tienen otra formación cultural de base. En general cuando voy al campo, lo que hago es subir montañas y sacar muestras. Una vez allá en Kirguistán, había solamente 2 caballos disponibles, entonces fui yo con un kirguís. Teníamos que pasar el día, subir la montaña y bajar. Yo no hablo ni kirguís, ni ruso…la comunicación estaba complicada. Estuvimos todo el día juntos sin hablar, y cuando estábamos volviendo el tipo se paso todo el regreso cantando, silbando una melodía kirguís. Y de pronto no se como interpreté que me pedía que le cantara algo de Argentina. Y eso es muy parecido a lo que pasa en el campo en Argentina, la gente cuando va a caballo, canta, silba, ese es el folclore. En ese momento se me presentó algo muy humano…gente que está en Kirguistán, en un país muy lejos del nuestro con otra base cultural, pero al final hay un punto de conexión con la música que es el mismo, en una montaña en Kirguistán o en un campo Argentino.
Ale

Lucía: La sorpresa de estar en las bibliotecas de las universidades. El estar en ese ambiente tan predispuesto hacia los estudiantes…tan organizado, cómodo, con tanta bibliografía. Otra cosa que me marcó fue el primer invierno, fue muy distinto a vivir el de Buenos Aires.

¿Cómo te imaginás tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas.

Ale: Me imagino bien en principio. Me lo imagino en Argentina. Lo que hace esta experiencia es mejorar mi futuro. Sea cual sea, me parece que va a ser mejor del que hubiese sido si me hubiese quedado en Argentina. Estoy seguro de eso.

Lucía: El futuro me lo imagino en Argentina. Mi intensión es seguir en la investigación, poder conectarme mucho con el afuera, el haber estado acá ya me abrió la cabeza hacia el intercambio. Lo más importante de estar acá es la reunión con gente de todos lados del mundo y eso en Argentina no es tan común. Se tratan los mismos temas pero desde distintos puntos de vista.

Lucia

¿Te quedarías en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

Ale: No. No sería el lugar donde yo me quedaría a vivir para siempre. Creo que mi cultura es tan fuerte, que me sería muy difícil desprenderme totalmente de eso. Si realmente querés plantear una vida en Alemania, tenés que dejar de lado un montón de cosas que no estaría dispuesto a resignar.

Lucía: Me gustaría mucho ir y venir. Me gusta Alemania, me siento muy bien acá, y me gustaría seguir viniendo. Establecerme para siempre, no, para eso pienso en la Argentina.

noviembre 13, 2017

Sol

Sol frente a la TU Braunschweig. Febrero 2013.

¿Qué viniste a buscar a Alemania y qué es importante para vos de este viaje?

Vine a buscar una experiencia en el exterior, siempre quise aprender otro idioma además del inglés. Me interesaba saber como es estudiar en una universidad en Alemania. No es lo mismo viajar…yo quería conocer la cultura, saber cómo viven, qué hacen. Vivir es muy distinto a estar de viaje, viviendo experimentás cosas que viajando no te pasan.

¿Cómo se ve Argentina desde Alemania?

Se ve muy bien…en general lo que hablo con la gente de acá, la ven como un país que está en desarrollo, que está creciendo. No saben lo de la inseguridad…yo trato de contar como es vivir en Argentina con esas situaciones, aunque es difícil de explicar. Conocí españoles que me dijeron que quieren ir a vivir a Argentina, cosa que me sorprendió.

¿Notás algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o tu personalidad?

No demasiado. Yo en Argentina ya vivía sola, y acá vivo sola, así que es casi lo mismo. Me veía poco con mi familia, así que no veo ningún cambio significativo. Lo que me empezó a pesar, es la idea de volver a Argentina y volver a vivir con esa sensación de inseguridad, pensar que me puede pasar cualquier cosa. Acá me siento muy segura, es tan tranquilo…aunque me gusta mucho más la vida de Argentina, empecé a pensar en cómo sería volver, y cómo sería vivir acá más que nada por cómo me siento en relación a la seguridad.
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¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

El día que tuve que presentar el proyecto que quería hacer en el instituto, tenía que presentarlo al tutor de mi tutor, estaba sola, tenía que hablar en inglés y estaba muy nerviosa. Fue desconcertante, porque en un primer momento me habían dicho que tenía que pedir una entrevista formal con el Professor, y cuando lo conocí, fue de lo más amable, me dijo: vamos a caminar por el instituto, eso me aflojó y al final me sentí muy bien. Siento que fui muy valiente.

¿Cómo te imaginás tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas.

Ahora me quiero volver a Rosario, quiero recibirme. Me imagino trabajando un tiempo en Argentina, después me gustaría volver a Alemania o a otro país para especializarme. Quiero volver, terminar la facultad, trabajar, y ver cómo voy a seguir mi carrera, porque creo que tengo más incertidumbre de cómo seguir ahora que cuando empecé la carrera. Acá vi que hay muchas posibilidades, y eso me hizo pensar cómo seguir.

¿Te quedarías en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

Amo Rosario, pero me gustaría quizá pensar en vivir en un lugar más tranquilo en Argentina. Acá no me quedaría, es muy distinta la cultura, y no me imagino armando una vida en Alemania.

noviembre 13, 2017

Fernando

Fernando en la Biblioteca de la Uni Braunschweig. Febrero 2013.

¿Qué viniste a buscar a Alemania y qué es importante para vos de este viaje?

Quería ver que se siente estar un tiempo largo fuera de casa, estar en un lugar donde no se hable el mismo idioma. Saber cómo se estudia, cómo se investiga, cuales son los programas de la universidad…quería probarme, cómo me iba a desenvolver en un lugar nuevo donde no conozco a nadie, donde venía a vivir solo. Todo lo que implica ese desafío.

¿Cómo se ve Argentina desde Alemania?

Desde mi perspectiva se ve muy distinto a como se ve cuando uno está adentro. Depende un poco desde donde la mires también, si es por los medios de comunicación, si es por cómo te la cuentan tus amigos…Yo la veo bien, me gusta la Argentina y hablando con alemanes o con otros latinos, la ven como un país que está creciendo, que está bien posicionada adentro de latinoamérica y el mundo.

¿Notás algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o tu personalidad?

Aprendí a ser un poco más ordenado con mis cosas, era un problema que yo tenía. Siempre fui una persona muy olvidadiza, de dejar cosas en cualquier lado, empezar proyectos y no terminarlos, y desde que llegué me propuse tratar de cambiar eso y creo que logré avanzar, y me siento mucho más cómodo así.
Otra cosa es que vivir en Alemania es una sensación muy rara, porque casi nunca necesitás preocuparte por nada…veo que no existe la desconfianza, esa sensación de que te pueden robar, enfrentar o que te van a estafar, no vivir con ese estado de alerta es una sensación muy distinta.

¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

Cuando llegué. Me bajé del avión y tenía que tomarme el tren para venir a Braunschweig, no sabía donde estaba, ni para donde tenía que ir…yo viajé desde San Juan, me fui a Santiago de Chile, de ahí a San Pablo, desde ahí llegué a Frankfurt y finalmente a Braunschweig. Estuve casi 2 días viajando, estaba muy cansado, venía con mucho equipaje, se me rompió la valija…llegué y quise preguntar algo en alemán, y me di cuenta que no me entendían, eso fue bastante frustrante.

El día que llegué al instituto tuve una reunión con el Herr Professor, no con mi tutor sino con el director del instituto. Tuve que explicarle en inglés lo que quería hacer (en alemán me era imposible) tenía mucha tensión porque esperaba que le pareciera algo lógico lo que yo quería hacer. Hacer esa presentación en otro idioma, y a esa persona que es un ícono en la universidad, ¡alguien muy importante, muy grande, alguien que tiene tantos títulos que no entran en un renglón!. Esa situación de tener que sentarme en una mesa y hablar con él fue un hito.
Fernando

¿Cómo te imaginás tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas.

Al corto plazo, que es de acá a 6 meses, terminar la beca, volver a Argentina y recibirme. Mi idea es hacer un doctorado, tendría que analizar cuando y donde. En Alemania lo veo difícil, habiendo vivido acá 6 meses, creo que no la pasaría bien viviendo en Alemania 3 años…preferiría hacerlo en otro lado. En el caso de Argentina, me gustaría empezarlo allá y quizá venir un año y terminarlo en Alemania.

Después de eso, si me quedo en Argentina tendré que ser docente o investigador, ya que con un título de doctor otra cosa no se puede hacer…y sino buscar algún trabajo en alguna otra parte del mundo.

¿Te quedarías en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

Definitivamente, para toda mi vida, no me quedaría. Tengo en mi cabeza, vivir en Argentina y hacerme viejo allá. No me veo formando una familia acá en Alemania. Volver a trabajar o a estudiar por un corto plazo sí lo veo posible, pero volvería a Argentina.

noviembre 4, 2017

Maxi

Maxi en el laburatorio de KIT, Karlsruhe. Febrero de 2013.

La entrevista de Maxi fue realizada el 4 de Noviembre de 2017 en Buenos Aires, ya que en Karlsruhe no pudimos concretarla por falta de tiempo. 

¿Qué fuiste a buscar a Alemania y qué fue importante para vos de ese viaje?

Fui a buscar experiencia, conocer, viajar, crecer, relacionarme, aprender. Tenía muchas ganas de tener una experiencia en una universidad en el exterior, trabajando en un proyecto de investigación. Me pareció que esta beca era una oportunidad excelente. Además prácticamente no había salido del país, sólo para ir a Uruguay. Tampoco tenía experiencia viviendo sólo, ni viajando en serio. Para mi todo eso era importante, todo eso era nuevo. Lo tomé como una etapa de búsqueda, necesaria para mi vida.

¿Cómo se veía Argentina desde Alemania?

La verdad que no me fijaba tanto en eso. Estaba disfrutando mi vida allá, y no quería estar preocupándome o dedicando tiempo a las noticias. Mi familia sí me hacía esa pregunta bastante seguido…pienso que los Argentinos como sociedad nos hacemos mucho esa pregunta. Si bien creo que está bien preguntarse como te ven, porque en definitiva uno no se conoce del todo hasta no saber como lo ven los demás, también está bueno hacer las cosas porque uno así las quiere, y no por cómo te ven. Creo que hay que encontrar el equilibrio en un punto.

Maxi

¿Notaste algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o tu personalidad

Sí, muchísimo. Con respecto a mi vida, comencé a disfrutar muchísimo más las cosas. Desde que llegué a Alemania sabía que tenía sólo 6 meses ahí, con lo cual me propuse aprovechar y disfrutar cada segundo de la estadía. Luego eso lo extrapolé al resto de mi vida. Con respecto a mi carrera, fue mi primera gran experiencia como desarrollador/investigador. Después de quedar seleccionado, se dio una cadena de sucesos, en parte buscadas y en parte que se fueron dando, que me permitieron ir creciendo profesionalmente. Mi tutor del KIT publicó un paper sobre el trabajo que hicimos, y lo presentó en un congreso muy importante de robótica que se hizo en Japón. Un año después quedé seleccionado para otra beca, esta vez en Taiwán. Y luego en Argentina terminé trabajando en dos start-ups de visión artificial.
Con respecto a mi personalidad, me abrió muchisimo la cabeza, y creo que cambié cosas mías. Además de lo de aprovechar cada momento, me hice mucho más abierto a conocer gente y formar relaciones.


¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

Con respecto a lo académico o profesional, fue cuando mi tutor me dijo que quería publicar un paper sobre nuestro trabajo en uno de los congresos más importantes de la especialidad. Ahí me dije: “Wow, que gran oportunidad que se me está dando”.
Con respecto al resto de la estadía, fue conocer a los otros becarios Argentinos en Karlsruhe. Hasta ese momento mi grupo de amigos había sido más o menos el mismo, y todos de Buenos Aires. Estos chicos eran en su mayoría del interior, y la gente del interior tiene eso de que te integra enseguida a su grupo. Sinceramente no había imaginado antes el nivel de amistad que logramos y conservamos. Si bien también conocí gente de otros países, con ellos compartí casi todo mi tiempo allá. Cinco años después nos seguimos escribiendo todas las semanas por whatsapp, y organizamos viajes o juntadas bastante seguido.


¿Cómo te imaginabas tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas
Me veía con ganas de hacer un doctorado en Alemania, pero no estaba del todo seguro. También tenía idea de seguir viajando todo lo que pudiera, seguir conociendo lugares, antes de asentarme en alguno. Tenía ganas de empezar a vivir un poco como lo había hecho ahí, sin tantas preocupaciones y disfrutando al máximo. Pero la vuelta fue complicada. Volver y ver que tus amigos y familiares siguen viviendo igual que cuando vos te fuiste, pero que en vos algo cambió, es chocante, porque querés seguir viviendo como lo hiciste ahí. Además si bien allá tenía la responsabilidad del proyecto, el resto de las cosas eran medio utópicas. Acá tenía de nuevo que estudiar, dar finales, trabajar más tiempo, no vivir más sólo (al menos hasta recibirme), etc. Por suerte se me dio de conseguir la otra beca para Taiwán, donde me saqué un poco las ganas de repetir una experiencia así. La vuelta de Taiwán fue mucho más llevadera.

¿Te hubieras quedado en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

En ese momento tenía que volver para terminar la carrera. Me faltaba un año de cursada y rendir finales. Una posibilidad cuando me recibiera era volver a Alemania a hacer un doctorado, que era algo que tenía ganas en ese momento. Después del viaje, mientras estaba terminando la carrera, recibí una oferta para volver al instituto donde había trabajado para hacer el doctorado, pero todavía no me había recibido, así que lo tuve que posponer. Sin embargo, cuando me recibí conseguí justo un trabajo super interesante acá en Buenos Aires. Siempre había pensado que si quería trabajar en mi especialidad iba a tener que hacerlo afuera. Además, había empezado a perder las ganas de hacer un doctorado. Por otro lado, después de tanto viaje, empecé a tomarle el gusto a Buenos Aires, que hasta ese momento no me gustaba tanto. Me di cuenta de la cantidad de actividades culturales que se pueden hacer acá, así que decidí apostar a eso y quedarme. Hace poco me ofrecieron otra vez un puesto de doctorado en Alemania, y volví a decir que no.

agosto 5, 2014

Julia

Julia

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¿Qué viniste a buscar a Alemania y que es importante para vos de este viaje?

Muchas cosas, había venido en el 2006 a Alemania por primera vez sola. No hablaba inglés, estuve 3 días sin conocer a nadie y era pleno invierno, febrero… y soy muy friolenta. No llegué ni siquiera a la parte interesante de Berlín, fui a muchos museos, pero no estuve en Kreuzberg, que es ahora mi barrio. Me acuerdo que había algo en la ciudad, que hizo que fuera la que más me atrajo. Por el uso del espacio en los museos… y por una energía oculta, que creo que también está en Buenos Aires.  Algo pasa, pero no está tan abierto, la gente hace cosas, pero no es tan obvio qué y dónde. Por un lado me trajo el amor y por otro lado mi trabajo. Berlín es la ciudad más occidental que tuvo una experiencia socialista, la parte cercana para palpar lo que quedó de esa experiencia. Vine tras los pasos de mi abuelo que había estado en estas ciudades. A través de su misma cámara, pude verlas un poco como él las había visto, mirar por el mismo lente lo que él vio, y a través de él ver los cambios, los árboles más altos o los edificio que ya no estaban.
La postal de Julia. Marzo 2013.

Otra cosa que generó el estar acá, es mirar las cosas distinto, tener que volver a redefinir un montón de ideas. Cuando hablás de trabajador en Argentina, por ejemplo, creo que todos sabemos lo que es un trabajador… somos todos trabajadores. Pero acá esa idea es distinta: un trabajador es el tipo que te arregla el baño y un artista no es un trabajador, no es un Arbeiter. Volver a definir eso, hablar mil veces de qué es el peronismo o explicar qué pasa con las Islas Malvinas. Hay un montón de ideas que en tu país están dadas por sentado, no hay que explicarlas, todos tenemos más o menos el mismo imaginario colectivo, y acá se te desarma completamente, tenés que repensar… cosas en las que nunca habías pensado, porque no lo habías necesitado.

Cómo se ve Argentina desde Alemania

Se ve muy linda… y se extraña. Se ve con mucho más movimiento. Berlín tiene mucho movimiento y  mucha energía, pero hay algo que siempre falta en Berlín… es cultural, es la distancia que hay entre la gente.
Se ve lejos también.

Archivo

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¿Notás algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o tu personalidad?

Sí, todo cambia mucho. La manera de trabajar cambia, estar en Europa significó tener mucho más tiempo para trabajar y eso hace que la práctica cambie. Por otro lado sos más impune, por ejemplo al hablar de la historia alemana, porque no es la tuya y eso lo disfruto bastante. También me pasa que el proyecto relacionado con mi familia, me es más difícil desarrollarlo en Argentina que acá. En Argentina es mucho más complicado elegir el qué decir y cómo decirlo. La distancia con mi familia e historia allá no existe, acá al mirar con ojos muy ajenos, a veces se tiene más libertad.
Cuando vivo en Alemania, Julia baja… empezás a hablar más bajo, no abrazas tan fuerte a todo el mundo, y tomás más distancia, no saludás a todo el mundo con un beso. Bajo la energía, sale naturalmente porque son las reglas del juego, y sí, hay que bajar un cambio.
Todo el tiempo la gente está cuidando el espacio del otro y eso es molesto a veces. Extraño en el colectivo o en el subte, que a veces uno se mira a los ojos con la gente. Ayer estaba en el colectivo, había un hombre enfrente mío que claramente era inmigrante y viajaba con sus dos hijas. Una de las nenas quería estar con su papá, no quería sentarse sola, era muy linda la situación… y le di un caramelo. Creo que eso acá no pasa tanto, es un gesto raro. Es la mirada y no tener miedo de encontrarse con el otro en la calle. Nosotros nos encontramos demasiado, porque nos peleamos, nos insultamos con desconocidos, pero eso me gusta también, y se extraña.
También hace unos días estaba yendo en el colectivo y había una pareja de 70 u 80 años. Me miré con el hombre a los ojos y el tipo me dijo: Entschuldigung

Yo siempre tuve el problema del saludo, de no saber cómo saludar, porque aparentemente existen distintos saludos para distintas situaciones, y nunca se muy bien cómo hacerlo.

Claro, te pasa con amigos, que quizá un día lo abrazas y al otro día nada, te saluda con un tschüsss y se van.
No es mala onda, es así, y uno, como argentino, se queda pensando, cómo ¿y el beso?

 ¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

Depende desde que punto de vista, si es desde el trabajo o desde lo personal… Uno de los proyectos que trabajé tiene que ver con un Museo que cerró en 1991, después de la Reunificación. La que fue su directora continúa viviendo en Leipzig y busqué incansablemente conocerla.  En el 2008 cuando intenté contactarla, ella le respondió a nuestra intermediaria del Museo de Historia: ¿Si no saben en Argentina que el muro se cayó en el 89′? Después de un tiempo volví a intentar contactarla por diferentes medios, hasta que ella me envió una carta sin remitente, donde dice que no está lista para hablar de esa historia, que es muy crítica con muchas de las cosas que pasaron durante la DDR, pero que también tiene muy buenos recuerdos. Me aclara que no quiere ser parte de ninguna interpretación, de ningún trabajo artístico que tenga que ver con ese período… y termina firmando algo como: con esperanza en la vida. Esta mujer cuando cae el muro estaba en la plenitud de su carrera, tendría cincuenta y pico de años. No estaba en el Stasi… era la directora de un museo. Para mi familia el comunismo siempre fue el ideal, la  panacea… claramente no lo era.  Pero pienso en lo drástico que fue el cambio a otro sistema, en qué pasó con toda la gente que vivió ese proceso.

Contratapa del Diario que contiene parte del proyecto de Julia

¿Cómo te imaginás tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas.

Utopía: tener un departamento grande, con taller en Buenos Aires y otro en Berlín. Poder ir y venir cómodamente y trabajar tranquila. Y real: hay miedos porque el nomadismo es cansador, y como somos dos, siempre uno va a perder.

¿Te quedarías en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

En Berlín no. No quiero quedarme. Quiero vivir también en Buenos Aires… me gusta trabajar acá, pero no me puedo imaginar el resto de mi vida en Alemania para nada. Soy Argentina y me gusta el país y quiero trabajar en él, para poder hablar de mi contexto, y no solo del alemán. Mi trabajo tiene mucho que ver con el contexto en el que estoy, con la política, la historia, y es un intento de crear espacios para pensar el presente. Y me hago muchas preguntas: estoy acá en Alemania y me meto con la historia de los alemanes, pero ¿qué es lo que me mueve más? y ¿dónde están mis necesidades importantes de decir, de conocer? Por eso sí quiero seguir trabajando en Argentina.

mayo 4, 2013

Primera Pregunta

¿Qué es lo que define a un hombre? ¿Cuál es la primera pregunta que se le hace a un hombre cuando quieres informarte de su estado? En algunas sociedades le preguntan primero si está casado, si tiene hijos; en las nuestras se le pregunta en primer lugar su profesión. Lo que define ante todo al hombre occidental es el puesto que ocupa en el proceso de producción, y no su estatuto de reproductor.
Franz apuró a sorbitos su vaso de vino, pensativo.

extracto de El mapa y el territorio de Michel Houellebecq

abril 20, 2013

Clara: segunda parte

Clara

¿Cómo se ve Argentina desde Alemania?

¡Son todas preguntas difíciles!…yo haría más bien la pregunta así: ¿Cómo se ve Latinoamérica desde Alemania? creo que a muchos nos pasó de descubrir Argentina en Latinoamérica desde Alemania, es decir, darse cuenta del lugar donde estamos. Qué es Argentina para el resto del mundo y ubicarla dentro de Latinoamérica, cosa que cuesta porque Argentina tiene ese mito pseudoeuropeo un poco ridículo. Yo descubrí Argentina en el Instituto-Iberoamericano, y descubrí la mirada que tienen los alemanes o los europeos sobre Argentina que es bien diferente a la que tienen los argentinos mismos.

Creo que el shock más grande es ver un país que funciona de otra manera, con otras lógicas políticas. Acá te pasa eso de sentirte muy tranquilo, ver que todo funciona, pero después vienen otras preguntas: ¿Cómo se llegó a esto?, ¿Qué tuvo que pasar un país para llegar a esto? ¿A costa de qué se vive así en Alemania?. Uno ve como es el sistema escolar, la clasificación de las personas y pienso, sí, todo funciona bien, pero ¿cómo vive la gente? ¿cómo vive sus sueños?. Entonces después de analizar esas preguntas uno ve una Argentina de más libertad, para mi, a nivel persona. Si tenés algunas herramientas creo que Argentina te da la posibilidad de una mayor libertad, el hecho de poder anotarte en una carrera universitaria cuando quieras, yo puedo volver a la Argentina y estudiar física si quiero. Vivir en Alemania me hizo ver muchas cosas positivas de la Argentina, obviamente que hay que mejorar muchísimo pero, sí, una mayor libertad, y creo que eso hay que defenderlo con todo.

La universidad pública y gratuita es una gran cosa. En Alemania también la universidad es gratuita, pero como dije hay un sistema de selección que hace que no todas las personas puedan llegar a estudiar, a pesar de que económicamente podrían costear una carrera, y eso a veces te lo dicen a los 11 años. Es decir que la gente que viene, los inmigrantes o hijos de inmigrantes no llegan. Argentina expulsa y margina a muchísimas personas pero creo que tiene un potencial muy grande si logramos sacar de la pobreza a la gente. Ha demostrado que supo integrar a muchos inmigrantes. Yo estudio justamente filósofos que todos eran hijos de inmigrantes nacidos en España o Italia, primera generación de inmigrantes y se sentían argentinos, y eso era porque habían podido ir a estudiar filosofía siendo hijos de zapateros italianos, como Coriolano Alberini que fue decano de la Universidad de Buenos Aires, por ejemplo. Los filósofos que yo estudio eran hijos de inmigrantes pobres, sin cultura formal y llegaron a ser decanos o rectores de la universidad. Eso fue algo fantástico que es más difícil que ocurra en Alemania.

Rostock¿Notás algún cambio significativo, en relación a tu vida, a tu carrera o tu personalidad?

Sí, cambió mucho la perspectiva. Profesionalmente sí. Yo estudié sociología, muy centrada en Argentina y mirando lo que se puede de Europa: Francia, Alemania…y desde Alemania ves el mundo, acá la gente estudia India, estudia África, estudia América Latina, Centro-América, Norte-América. Yo estoy en un grupo de doctorandos que trabajan todos temas internacionales. Se maneja mucha literatura en todos los idiomas, hay bibliotecas increíbles, es decir, es un antes y un después. Los contactos culturales, la recepción de ideas que yo estoy tomando ahora lo puedo comparar hoy con África, por ejemplo. Lo trabajo desde una perspectiva mucho mayor de la que tenía al llegar, cosa que desde Argentina es más difícil por muchas razones: porque falta la bibliografía, porque faltan los profesores que te puedan enseñar sobre India o sobre África o China. Acá hay especialistas de todo, entonces yo puedo hacer un seminario o tener colegas y ver teorías de la recepción y en la praxis ver como se da entre Japón y Europa en comparación con Argentina y Europa. Fui hace poco a unas jornadas donde había gente que estudiaba Weber en Japón, yo Heidegger en la Argentina y había un sociólogo de la India que estudiaba la recepción de Durkheim. Todos discutiendo la recepción sur-norte, pero también se empieza a abrir la relación sur-sur, India-América Latina por ejemplo. La idea de recepción de Europa a América Latina ya está muy estudiada. Otra cosa que me cambió el venir acá, es gracias a los archivos, las bibliotecas y los colegas no sólo ver la recepción Argentina de la filosofía Alemana, sino la mirada de los Alemanes hacia Argentina.

Eso es interesante, hay que observarlo y hay que ver que para ser potencia hay que conocer el mundo y tener investigadores que conozcan el mundo. ¿Desde qué lugar uno lo quiere hacer?, desde el lugar de conocimiento, no para ir a dominar a nadie, lo contrario, para cooperar, para comprendernos mejor. Todo esto me cambió totalmente la visión del mundo. Creo que todos los cientistas sociales deberían tener un momento de ir afuera sea donde sea, del país, incluso de la universidad, dentro del mismo país. Salir del lugar donde se formaron es muy importante para abrir la mente, para conocer otros colegas y otras miradas.

Cambios a nivel personal es más difícil de responder, tal vez lo puede responder otra gente que me conoce, yo no he notado un cambio muy grande de mi personalidad. Sí, quizá algunas costumbres alemanas que ya las incorporé, por ejemplo cuando llego a allá, me llama la atención que la gente se deja los zapatos si entra a las casas. Atino a hacer cosas que ya me quedan de estos 3 años de estar acá. Y en el léxico, incorporé muchas palabras que se usan en Latinoamérica, un español más neutro. La última vez llegué y les dije a mi hermanas que me pesaban un montón las maletas, se reían y me preguntaban ¿por qué las maletas?, ¡las valijas!. Y eso es porque tengo colegas y amigos de Latinoamérica, y empiezo a decir menos argentinismos para que se entienda mejor. Personalidad entonces diría que no. Sí pequeñas costumbres alemanas y latinoamericanas.

Clara_2¿Hay algo que te haya marcado hasta el momento?, ¿Algo que consideres un hito dentro de la estadía?

Sí, una de las cosas más lindas que tiene esta profesión es la búsqueda de archivos, y encontrar cosas nuevas. Antes de venir a Alemania, había pensado que la tesis iba a ser solamente recepción de la filosofía alemana en la Argentina en determinado período, la mirada Argentina hacia Alemania. Pero no se me había ocurrido hasta ese momento, porque tampoco tenía ningún material, pensar la mirada de los alemanes hacia la Argentina. Como sabía que había habido un congreso de filosofía en el año 49′ donde habían venido un montón de alemanes a la Argentina, pensé que si me iba a los archivos en Friburgo, en el sur de alemania, donde estaban los documentos de esos años, tal vez encontraría algo. Y además iba en búsqueda de las huellas de Carlos Astrada que había vivido en la ciudad. Carlos Astrada fue un filósofo Argentino que trabajó en Alemania en el período de entre guerras, y es el filósofo más importante para mi tesis. Fue el que recepcionó a Heidegger en la Argentina, fue uno de los receptores de la filosofía Alemana y el que más resignificó esa filosofía, intentando hacer una filosofía nacional y popular. Yo me fasciné con la figura de Carlos Astrada e ir a Friburgo en esa búsqueda de archivos, era una búsqueda importante, ya que en Friburgo también vivió Heidegger, es un lugar mitológico, diría. Friburgo es el lugar más lejos en Alemania al que se puede viajar desde Rostock. Fue un viaje largo…me hospedaron unas chicas que no conocía, iba con bastante expectativa y no sabía con que me iba a encontrar. Finalmente ese fue un viaje de un antes y un después. Cambiaron muchas cosas, cambió la perspectiva de mi tesis porque encontré en ese archivo, documentos, cartas y fotos de los alemanes en la Argentina que habían estado en ese congreso, diarios de viaje que hablaban sobre el país y sobre el peronismo, sobre la experiencia del viaje. Fue importante no sólo porque me di cuenta que con ese material podía cambiar y tomar esa mirada alemana sobre la Argentina, lo que fue un gran descubrimiento, sino porque además se me ocurrió hacer un pequeño homenaje a Carlos Astrada y buscar la casa donde vivió el filósofo. Busqué en los archivos y descubrí que su residencia estaba a metros del lugar donde me hospedada. Entonces ese día, que era feriado, me fui con un cartel que decía Aquí vivió el filósofo Argentino Carlos Astrada, a hacer justicia histórica. Claro que los vecinos se alarmaron, cuando me vieron hacer esto y fotografiando, y cuando salieron de sus casas para preguntarme y dije que era por un filósofo, me invitaron a tomar café con torta para que les cuente. Así que terminé hablando con todo el vecindario de Carlos Astrada. Y ese mismo día otra de las cosas que tenía planeado hacer era ir a la cabaña de Heidegger. Dudaba de ir…Heidegger es un personaje bastante oscuro dentro de la historia de la filosofía, pero me parecía que ir a su cabaña también debería ser parte de esa experiencia. Heidegger es un símbolo… incluso que él se haya querido quedar en esa cabaña en el bosque, lo que significa ese bosque, la vida campesina, lo alemán, lo romántico. No sabía si después del homenaje a Astrada tendría que hacer otra cosa ese día. Pero al llegar al lugar donde me hospedaba, encontré un papelito que decía: Si vas a la cabaña te acompañamos, el papel lo escribieron las dos chicas alemanas que me hospedaban, que no me conocían, pero que tenían ganas de dar un paseo ese día aunque no sabían quien era Heidegger. En el viaje les conté que Heidegger había sido uno de los filósofos más importantes del siglo XX. Estando en la cabaña, y luego de varios periplos, apareció una señora por el camino, imaginé que era otra loca que iba a la cabaña, ya que el camino conduce sólo allí. Resulta que era una amiga del nieto de Heidegger y ahí mismo apareció el nieto. Me presenté y charlé con él, me atendió muy bien, y pasado el rato ya quería que haga traducciones de textos inéditos del filósofo…un poco exagerado. Fue un momento muy extraño porque la familia va sólo dos veces al año a la cabaña a cortar el pasto y a sacar las telarañas, y en ese mismo instante estaba yo. Volví pensando que había sido todo muy mágico, haber viajado hasta allá, sin saber que iba a encontrar y llevarme no sólo material para la tesis, sino una experiencia de historia vivida. Ese fue uno de los hitos más importantes de mi estadía en Alemania, que creo voy a recordar siempre. Y todo esto pensando en Guillermo David, un gran amigo Argentino, que fue el que inspiró mi tesis. Él nunca estuvo en Alemania pero conoce muy bien toda esta historia, y fue muy lindo mandarle las fotos y contarle que había estado ahí, ya que en el fondo fue un homenaje a él.

F1000031¿Cómo te imaginás tu futuro? Expectativas, sueños, miedos, esperanzas.

Mi futuro inmediato va a ser terminar esta tésis. Sé que lo que quiero es trabajar en el ámbito académico, científico, lo que más me gusta es la enseñanza y la investigación, así que va por ese lado sí o sí. La docencia sobre todo, y el aprendizaje constante con los alumnos, el ida y vuelta…el trabajo de archivo y seguir descubriendo nuevas huellas. Esto es lo que me gusta hacer, es lo que elegí y a lo que le pongo toda mi pasión. También trabajar institucionalmente para mejorar bibliotecas, archivos, me gustaría que toda la experiencia que tengo acá me sirva para trabajar en Argentina en ese sentido.

Acá tenés que hacer una habilitación, hay que escribir un segundo doctorado para tener una cátedra. Si me quedo en Alemania empezaría a escribir el segundo doctorado, y si quiero tener una familia se puede complicar. Quizá este es mi único temor, no poder unir las dos cosas.

¿Te quedarías en Alemania definitivamente? ¿Cómo plan de vida?

Sí y no. Para mi Alemania es mi segunda patria, la primera es Argentina. Acá ya me siento como en mi casa. La condición para quedarme sería, poder trabajar en lo que me gusta.

abril 10, 2013

Clara [ auf deutsch ]

Clara en su oficina de Rostock. Febrero 2013.

Clara ist Soziologin. Sie kommt aus La Plata, sie wohnt zurzeit in Rostock.

Dies ist ein 5-minütiger Auszug aus dem Interview, das ich mit Clara gemacht habe. Es ist die erste von 6 Fragen, die ich ihr gestellt habe.

Was hast du dir vorgestellt, was du in Deutschland finden würdest, was ist das Wichtige für Dich an dieser Reise?

Diese Frage zu beantworten ist gar nicht so einfach. Da kommen verschiedene Dinge zusammen: Für mich ist es die dritte Reise nach Deutschland, und das hat mit einer Beziehung zu Deutschland zu tun, die schon im frühen Kindesalter anfing. Als ich zwei Jahre alt war, ging mein Vater nach Deutschland, um dort zu recherchieren. Er hat ein Jahr lang an einem Projekt gearbeitet, und in diesem Jahr schickte er uns – meinen drei Schwestern und mir, und unsere jüngste Schwester war auch schon unterwegs – Briefe, Geschenke und alle möglichen Dinge. Während meiner Kindheit war Deutschland immer der Ort, an dem mein Vater für eine bestimmte Zeit war, und später der Ort, aus dem Leute zu uns kamen. Wir wohnten in City Bell, in den achtziger und neunziger Jahren kamen viele Deutsche zu Besuch, brachten Geschenke mit, sie haben uns Kassetten mit deutschen Liedern geschickt, die wir dann gesungen haben. Mein Vater hatte ein paar typisch deutsche Gewohnheiten angenommen, solche Sachen wie sich die Schuhe auszuziehen, wenn er nach Hause kam, viele Dinge aus der deutschen Kultur brachte er mit in die Familie, und Deutschland war ein Ort, aus dem immer diese Fotos kamen, diese Leute, diese Lieder. Es war so etwas wie eine zweite Kultur, zumal wir auch ins Deutsche Institut in La Plata gingen. Wir haben Deutsch gelernt und an allen Veranstaltungen des Instituts teilgenommen. Und als ich mein Abitur gemacht hatte, bin ich dann nach Deutschland gegangen und habe dort sechs Monate in einer Familie als Au-pair-Mädchen gearbeitet. Danach habe ich mit dem Soziologiestudium angefangen. Als ich begann, deutsche Philosophen zu lesen, wurde aus dieser Kindheitserinnerung eine stärker intellektuelle Angelegenheit. Und da habe ich mich gefragt, wie es geschehen konnte, dass so viele wichtige Persönlichkeiten, so viele unglaubliche Denker, die mich immer fasziniert hatten, die von der Frankfurter Schule zum Beispiel, – wie konnte es geschehen, dass ein Land, dass diese Philosophen hervorgebracht hat, den Nationalsozialismus hervorbrachte? Diese Frage hat mich verfolgt, dieses in vieler Hinsicht so schöne Land, mit seiner Natur, mit diesen Denkern, mit diesen Dichtern, mit diesen Künstlern… immer hat mich diese Frage verfolgt, die sich, glaube ich, viele Leute stellen, auch die Deutschen selbst: Wie konnte so etwas geschehen? Diese extreme Art, wie Deutschland das 20. Jahrhundert erlebt hat, hat mich angezogen. Deutschland hat eine Revolution im 19. Jahrhundert, eine unvollendete im 20. und eine demokratische Phase erlebt, die Weimarer Republik, dann kommt der Nationalsozialismus, danach ist Deutschland geteilt, es gibt den sozialistischen Teil und den demokratischen, kapitalistischen Teil, und zuletzt das wiedervereinigte Deutschland, das wir jetzt haben. In diesem Sinne scheint es mir ein Land zu sein, welches das 20. Jahrhundert in seiner ganzen Intensität erlebt hat… alle politischen Regimes, die möglich sind. Seit ich Politikwissenschaften und Soziologie studiere, glaube ich, dass Deutschland ein Ort ist, an dem dieses 20. Jahrhundert explodiert… nicht nur, weil es hier eine große Produktivität gab, in der Philosophie, in der Politik, dieses Land ist geprägt von der Geschichte des 20. Jahrhunderts, für die ich mich immer interessiert habe. Was wollte ich finden? Das sind so Fragen… Es ist ja ein bisschen merkwürdig, warum studiert jemand, der aus Argentinien kommt, mit großer Leidenschaft deutsche Philosophie, und genau damit hat mein Thema zu tun, ich forsche über Argentinier, die wie ich ihre Begeisterung für die deutsche Philosophie entdeckt haben. Was suchten diese Philosophen hier? Weshalb begeisterten sie sich eigentlich so sehr für die Philosophie und für Deutschland? Sie haben das Land auch bereist, und ich tue das Gleiche. Hier zu studieren hat für mich den großen Vorteil, dass ich beide Seiten erlebe, ich habe überhaupt nicht das Gefühl, dass ich jetzt von Argentinien abgeschnitten wäre. Es ist kein Nachteil, sondern ein Plus für mein Arbeitsthema, dass ich hier sein kann. Mein Arbeitsthema ist nicht nur ein Arbeitsthema für mich, es ist mein Leben. Ich arbeite jeden Tag mit neuer Leidenschaft an diesem Thema.

Traducción/ Übersetzung: Uwe Schoor

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marzo 13, 2013

Clara

Clara en la Ibero

Clara es socióloga, y es de La Plata.
Fue la primera becaria que entrevisté y fotografié en Berlín.

Este es un extracto de 5 min de la entrevista que le hice.
Es la primera pregunta de una serie de 6.

¿Qué viniste a buscar a Alemania y que es importante para vos de este viaje?

Es la pregunta más difícil de responder…son varias cosas; este es un tercer viaje a Alemania para mi, y tiene que ver con una relación con Alemania que empieza desde muy chica. Mi papá vino a Investigar a Alemania cuando yo tenía 2 años, vino a trabajar un año en un proyecto y ese año nos mandaba cartas, regalos y un montón de cosas a mi y a mis 3 hermanas y a la quinta que estaba en camino. Alemania fue siempre durante la infancia el lugar donde estaba mi papá en un momento, y después un lugar desde donde venía gente. Vinieron un montón de alemanes durante los años 80 y 90 a mi casa en City Bell y nos traían regalos, nos mandaban cassettes, nosotras cantábamos las canciones que nos habían enseñado de esos cassettes en alemán. Mi papá vino bastante alemanizado, esos detalles de sacarse los zapatos cuando entraba a la casa, muchas cosas que trajo de la cultura alemana a la familia y Alemania siempre fue un lugar de esas fotos, de esa gente que venía, de esas canciones. Así que digamos que era una segunda cultura, además porque nosotras íbamos al Instituto Alemán de La Plata. Estudiábamos alemán y participábamos de todas las actividades del instituto. Así que cuando terminé el secundario me fui a trabajar a Alemania como aupairmädchen seis meses a una familia. Después me puse a estudiar sociología. Y así ese recuerdo de la infancia pasó a una cuestión más intelectual cuando empecé a leer filósofos alemanes. Y entonces pensaba, cómo podía ser que tantas figuras tan importantes, tantos pensadores tan increíbles, que a mi me fascinaron siempre como, la Escuela de Frankfurt, por ejemplo, como podía ser que un país que podía producir esos filósofos pudo producir el nacionalsocialismo. Esa fue la pregunta que me persiguió, ese país tan lindo en muchos aspectos, con esa naturaleza, con esos pensadores, con esos poetas, con esos artistas…siempre me persiguió esa pregunta que creo que la tiene mucha gente y la tienen los propios alemanes, ¿Cómo pudo suceder algo así?. Después me atrajo esta manera extrema de vivir el siglo XX.Alemania vivió una revolución en el siglo XIX, en el XX una revolución trunca, luenga una república de Weimar, se viene el nacionalsocialismo y después está dividida en dos, una parte socialista y una parte capitalista democrática, y ahora esta última Alemania que tenemos reunificada. Me parece un país en ese sentido que vivió el siglo XX intensamente…todos los regímenes políticos posibles. Al estudiar ciencias políticas, sociología, creo que Alemania es un lugar donde explota…no sólo porque acá hubo mucha producción, filosófica, política, sino además ocurrieron cosas y en esta tierra hay mucha historia.

¿Qué vine a buscar? son esas preguntas. Y es un poco extraño, porque uno estudia desde Argentina con mucha pasión la filosofía alemana, y justamente mi tema tiene que ver con eso, estudiar argentinos que se apasionaron como yo por la filosofía alemana. ¿Qué venían a buscar esos filósofos acá?, ¿Por qué se apasionaron tanto por la filosofía y por Alemania?. Ellos hicieron viajes también, y yo misma lo estoy haciendo, y estudiar acá para mi tiene una ventaja muy grande que es vivir las dos cosas, no me siento despegada de Argentina para nada. No es un inconveniente sino un plus estar acá para mi tema de trabajo. Mi tema de trabajo no es solamente un tema de trabajo para mi, es mi vida. Lo vivo con la pasión cotidiana.